La población estudiantil de los centros de educación pública de Honduras siguen esperando que las clases de inglés sean parte de su enseñanza diaria. Los últimos Gobiernos han prometido la oficialización de este idioma como segunda lengua, pero no han cumplido.
Aunque el sector magisterial del país es duramente criticado, pues un buen porcentaje no está comprometido con la niñez al dejar sin clases a sus alumnos cada vez que no les cumplen demandas económicas, hay ejemplos de docentes que junto a los padres de familia, desarrollan una labor que vale destacar. Les comparto esta nota que redacté para DIARIO LAPRENSA:
San Pedro Sula. Ni las limitaciones en las escuelas, ni que el Gobierno no autorice las clases de inglés en el sector educativo oficial impiden que la asignatura sea impartida a niños de uno de los sectores más pobres de la ciudad.
En un rincón de la Rivera Hernández, en la colonia Flor de Cuba, la maestra Doris García dirige la escuela Gladys del Cid desde hace dos años y sacia la sed de conocimiento de 250 alumnos a quienes les imparte enseñanzas claves de ese idioma.
“Las clases se imparten por iniciativa propia. A cada grado se le brinda dos horas semanales de inglés. A los niños los motivamos y les recalcamos la importancia del conocimiento de esa lengua”.
García, apoyada por unos libros, ya ha enseñado los pronombres personales, los números y meses y oraciones simples para entablar una conversación. “Con muchas dificultades, los padres les han comprado los textos a los niños y corren con los gastos de los maestros de sus hijos”, señaló.
“Yo soy la única maestra asignada por el Gobierno. Los otros seis maestros son pagados por los padres, quienes mensualmente dan una cuota de 70 lempiras”, señaló García.
Las ganas de saber hacen que los que no tienen libros compartan con sus compañeros y todos aprendan lo que la maestra explica en la pizarra.
La escuela Francisco Morazán de la colonia Villa Florencia, en esta ciudad, es el centro modelo de enseñanza. Allí se imparten clases de inglés y computación. Sin emabrgo, la falta de capacitación a los docentes y de los recursos ha impedido que ese modelo avance en otras primarias.
En escuelas como la Raissa Vanessa de la colonia Stibys, José Ramón Aguilar de la colonia Montefresco, Hogar San José de la colonia La Sabana, los docentes también por iniciativa propia imparten lo básico de inglés.
En la departamental de Educación de Cortés no hay un censo ni dan un seguimiento a los centros de primaria donde se hace el esfuerzo por brindarles el conocimiento de ese idioma a los alumnos.
Los docentes ven muy lejano la oficialización de la enseñanza del inglés como segunda lengua en las escuelas públicas. “De parte de la Secretaría de Educación estamos lejos para que se den las clases de inglés porque no hay capacitación para los maestros. Los niños tienen la necesidad, pero no hay suficientes docentes ni los recursos. En las escuelas adonde se imparte es por iniciativa de los profesores porque algunos tienen formación universitaria y conocimiento del idioma”, dijo el profesor y dirigente Javier Lara.
El educador mencionó que otro problema es la cantidad de alumnos que hay por aula en las escuelas públicas.
“Un maestro debe tener un máximo de 30 alumnos para darles buena atención, y hay aulas que hay de 40 a 60 estudiantes”, señaló Lara.